Adoptando...

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domingo, 24 de febrero de 2013

EL ANTES... Y EL DESPUÉS

Es curioso.
En los últimos días dos de los blogs que sigo, y que por cierto me encantan han hablado de los mismo.
Much more than I am (mucho más que yo) y Palnackie parece que se han puesto de acuerdo para reflexionar sobre la emoción de lo que vendrá, el disfrute de la preparación, el saber que algo que nos gusta va a llegar. ¡Cuánta razón tienen!
A mí también me pasa.
La preparación de un cumpleaños, la organización de una cena con amigos, mirar mil y un sitios para ir de vacaciones aunque sepas que probablemente ni te vayas, ir a encargar los regalos de los Reyes Magos imaginando la cara que pondrá tu hija, pensar una y otra vez en cómo será ese primer encuentro con tu hijo...
Lo malo de todo esto es que hemos disfrutado tanto con "el antes", que después el momento esperado, pierde fuerza, no es tal cómo lo imaginábamos o simplemente hemos llegado tan cansados, nerviosos, excitados... que no somos capaces de sacarle todo el jugo.
Yo también hablaría del después. Los recuerdos. Esos que quedan en nuestra memoria. Una vez que los hemos limpiado de lo que pudo salir mal o lo que menos nos gustó.
¡Cuánto se disfruta recordando aquel viaje, aquella comida, aquel momento inolvidable!
Volver a rememorarlo con las personas que estuvieron contigo, en una sobremesa  de esas largas, sin prisa; no tiene precio. Cuántas risas a costa de esos recuerdos.
Quizá solo nos quede, o a mí al menos; saber disfrutar más del momento, del ahora, y no con esa prisa que a veces me hace que esté más pendiente de lo que va a pasar después.
Por cierto, no puedo dejar de invitaros a que os paséis por los dos blogs, seguro que no os arrepentiréis.


martes, 19 de febrero de 2013

PRUEBA SUPERADA

Salimos sin retraso, visitamos un trocito de Vigo y sus playas de la mano de Paula, amiga cibernética a la que por fin conocí en persona, y con la que pasamos un ratito super agradable.
Me compré unos zapatos.
Comimos marisco y pescado rico, riquísimo. Me enamoré de las zamburiñas.
Paseamos, hicimos fotos, tomamos café... y por fin a las 5 subimos a firmar.
Toda la documentación perfecta.
Casi 2 horas de charla, de preguntas, de dudas, del hij@ que vendrá, de la que ya está, de tiempos, de espera, de gestión de los nervios...
Nueva cita en abril para el taller de padres.
Vuelta a Madrid, con puntualidad total, incluso aterrizamos 10 minutos antes de lo previsto.
Vuelta a casa y antes de las 00.00h, como la Cenicienta, metiditos en la cama.
¡PRUEBA SUPERADA!

martes, 12 de febrero de 2013

A CONTRACORRIENTE

Hace mucho que no cuento nada de nuestra espera.
La verdad es que ni en mis peores pronósticos podía imaginar que después de un año y pico de echar los papeles en la Comunidad, y sin tener que hacer primera reunión ni cursillos; aún estaríamos sin firmar.
Desde octubre que nos cambiaron el CI para poder ir a Burundi, han pasado mil cosas. Mandaron mal el expediente a la Xunta, no llegaba la carta de aceptación a Madrid, tuve que llamar mil veces, decir que la mandaran por fax, después de dos meses; y cuando ya estaba todo OK, nos dijeron que el informe de la psicóloga y la trabajadora social tenía que estar por duplicado. Vuelta a visar informes, a llevarlos... más espera.
Explicación: según ellos éramos el primer expediente y estábamos pagando la novatada; conclusión, pues que otras familias también de Madrid, han firmado antes con la Ecai... No me preguntéis por qué;  no he querido pedir más explicaciones.
Mirando a mi hija, me doy cuenta que ella estaba hecha para nosotros, así que ahora será igual. Todo será por algo, aunque ahora no seamos capaces de verlo
El puente de Diciembre, la Navidad... y por fin, después de Reyes nos llamaron de la Ecai, para darnos fecha de firma.
El próximo lunes, por fin; firmaremos.
Carrera de fondo para preparar papeles, legalizarlos en mil sitios, hacernos fotos... parece que llegaremos a tiempo, en lo que a papeles se refiere claro; porque a Vigo ya veremos.
Jamás hemos viajado con Iberia, siempre con low cost. Esta vez, los vuelos eran directos, en el día (ida y vuelta), bla, bla, bla... ¡ZAS! huelga en Iberia.
Billetes pagados, imposibilidad de pedir devolución de dinero hasta que no sepamos si cancelan, si no cancelan pero hay retrasos a ver cómo lo hacemos porque el martes tenemos que ir a currar... y estamos a martes y aún no están ni los servicios mínimos. NO voy a despotricar, porque todo el mundo tenemos derecho a luchar por lo nuestro, pero claro, en este caso, como tantas veces ha venido el lobo...
Y juntando todo esto al día a día, a un trabajo que este curso me chupa la energía al 100%, un grupo en general y un alumno en particular que saca lo peor de mí, que me deja exhausta al final de la jornada; contando que tras la jornada laboral me toca la jornada casera, esa en la que tienes que estar a tope, con una peque de 5 años, que no está pasando por su mejor momento, que tiene algo dentro que la está haciendo removerse (probablemente celos de su nueva prima); que mi espalda no me da tregua, o quizá sea yo la que no le da tregua a mi espalda; que sigo empeñada en perder peso, que, que, que...
Tengo la sensación de que voy andando por un río que me llega a la cintura y que voy contracorriente, y que además no puedo parar, tengo que seguir. Con fuerza, sin perder el ritmo, tomando aire de vez en cuando pero sin perder el horizonte.
Y para colmo y por poner la nota de humor; a Míheret le han mandado en el cole observar La Luna y dibujarla durante un mes. Desde el balcón de mi casa no se ve a las horas que ella está despierta. Solución: a casa de la vecina todos los días. ¡Manda huevos!

domingo, 10 de febrero de 2013

jueves, 7 de febrero de 2013

NUESTRA PEDIATRA

Hoy he ido a la pediatra con mi hija.
Para una heridilla sin importancia.
 Estando allí le he comentado un tema que yo "sabía" que estaba relacionado con las emociones, con la llegada de un nuevo miembro a la familia; pero bueno, se lo he comentado; por mí que no quede.
La pediatra me ha hablado, de "problema emocional", de que la apoyemos, estemos atentos a sus necesidades, que no se nos olvide quien es mi hija, de dónde viene. Que dentro de ella hay dolor, ruptura, peculiaridades que harán que pase por momentos de llamadas de atención.
Me ha hablado de ruptura con sus orígenes, del adn cultural que todos llevamos dentro y con el que cualquier niño adoptado tiene que romper por muy pequeño que fuese cuando lo recogimos. A todo esto hay que sumarle la diferencia racial.
Ha dicho que mi hija es especial, muy introvertida, o más bien introspectiva; que cuando te mira te hace una radiografía...
Yo he salido de allí feliz. Con la sensación de que lo que yo veo, noto, siento... en mi hija no son locuras de madre, ni tonterías de flipada.
Saber que hay una mujer y más su pediatra, que acepta a mi hija como es. Que nos entiende y que me ha invitado a que siempre que necesite hablar está a mi disposición, te alegra el día, te da tranquilidad y sobre todo esperanza, en que las cosas van cambiando, y poquito a poco nuestro hijos son entendidos y atendidos como se merecen
Solo me ha dicho que cuando tengamos que hablar de estas cosas no esté la niña.
A ella hay que llenarle los oídos, la cabeza y el alma de cosas bellas. De lo bellísima que es, de lo guapa que está, de lo lista que parece y sobre todo decirle hasta el infinito que ella será capaz de hacer cualquier cosa que se proponga y resolver cualquier problema que se le ponga por delante.
Estoy feliz por mi hija, por nosotros, sus padres; y sobre todo por tener la suerte de contar con una profesional como la copa de un pino, aquí, tan cerca, a mi lado. Por cierto, en la sanidad pública, por si alguien dudaba ;-))