A partir de una entrada preciosa en este blog con la cual estoy 100% de acuerdo me he propuesto compartir con vosotros cuáles son mis "dolores" de madre adoptiva.
Ahora además vuelvo a revivir los del principio del proceso, aquellos que ya tenía "olvidados" y que vuelven a resurgir.
El dolor de no saber si llegará el momento de abrazar a tu hijo/a, ese dolor tan profundo al ver que los de tu alrededor consiguen ser padres con poco esfuerzo o incluso sin quererlo o lo que es más fuerte sin merecerlo, y tú recibes una llamada que te informa que un dichoso test "dice" que no eres idóneo con lo cual habrá que hacer alguna entrevista más; y todo eso sin saber siquiera si el país que has elegido será el país donde nacerá tu hijo.
Luego llega la espera, esa que dura muchísimo más de 9 meses y en la que la soledad es tu acompañante, porque mientras que en un embarazo vas teniendo noticias con cada visita médica, el silencio es la única noticia que te llega en la espera adoptiva.
Cuando llega la foto, el dolor queda maquillado por la emoción del primer momento; pero cuando te enamoras hasta los huesos de esa foto, de ese hijo que aún no es, el sufrimiento llega a lo que tu crees que es su punto álgido. Pensar que a miles de kilómetros hay una persona por la que darías la vida pero a la que quizá nunca puedas abrazar hace el dolor casi insoportable.
Y cuando, por fin tienes a tu hijo, y se cumple el deseo de ser madre, solo entonces, te das cuenta que los dolores anteriores son "tonterías" para los que llegan.
Cada vez que miras a tu hijo te gustaría conocer hasta el último minuto de su historia, de su vida...y eso duele.
Cada mirada por encima del hombro, de gente "paleta" que pone en duda nuestra "filiación"... duele.
Cada pregunta indiscreta, cada comentario soez, cada toqueteo de pelo de cualquier "tontoelhaba", ... duele
El darte cuenta que la gente piensa que son hijos de "segunda", que son fruto de una moda, de la solidaridad... duele.
Y ya no hablemos de tener que escuchar comentarios despectivos por su color, eso ya no tiene nombre...
En fin, que hoy me ha pillado el día tonto...
Desde África por vocación
Hace 2 meses
Pues mucho ánimo guapa! que lo más importante es que tienes a tu hija. Y lo que piense la gente os tiene que dar igual,aunque se que es dificil.
ResponderEliminarBesos
Es cierto que nuestra espera es mucho más larga y dolorosa. Ni punto de comparación!. Y si encima le tenemos que sumar las preguntas de ignorantes y todo lo que comentas, pues el mérito que tenemos es mucho mayor. Y eso es precisamente lo que mucha gente no es capaz de entender ya que se les escapa a su lógica.
ResponderEliminarEn el fondo lo único importante es que seamos capaces de hacer que nuestra familia viva feliz ya lo entiendan los demás o no.
Muchos ánimos guapa, con hoy...un día menos!
Ay que joderse (con perdón) con cada patadita en el hígado que nos pegan a las familias adoptivas!!
ResponderEliminarMe alegro mucho de que nos hayamos inspirado unas a otras para compartir nuestro dolor y aligerar así el peso.
A ver si nos inspiramos también para compartir las alegrías, para multiplicarlas!! Aunque la verdad, eso cuesta menos, y parece que no necesitamos mucha motivación, jejejej.
Un abrazo.
Merce, cómo te entiendo, comparto cada una de tus palabras y sé cúales son tus sentimientos porque han sido y son los míos.
ResponderEliminarSólo puedo enviarte un abrazo fuerte, fuerte y darte las gracias por compartirlo.
Comparto tu dolor por entero.Gracias por ponerle palabras.Es tan difícil... Muchas gracias y un abrazo.
ResponderEliminarMe siento totalmente identificada....nadie que pase por esto podra entenderlo nunca. Gracias por.contarnos tus experiencias, tu blog ha sido super importante para mi durante mi espera. un abrazo
ResponderEliminarMerce, que puedo decir... lo has resumido tan bien, yo tambien siento ese dolor... gracias por compartirlo.
ResponderEliminarElena
Mejor descrito imposible. Es tremendo el sentimiento de querer dar la vida por un hijo al que todavía no conoces... Hay tantos sentimientos que te desbordan, que nadie que no esté o haya pasado por este proceso puede ni imaginarse.
ResponderEliminarGracias por ponerle palabras y por compartirlas.
Joerrr! Si es que, de verdad, hay gente para todo... Estoy de acuerdo con Sama: hay mucho ignorante suelto por ahí..
ResponderEliminarÁnimo Mercè! ¿Te he dicho alguna vez que tus entradas nos ayudan mucho a las que nos encontramos novatas en este proceso? Gracias por compartirlas con nosotras.
Besos!
Yo solo llevo 5 meses de esos nuevos dolores y, afortunadamente no he vivido situaciones dolorosas de las que nombras, pero duele solo de pensar que ocurran, porque ocurrirán.
ResponderEliminarPero no duele el que quiere sino el que puede. Yo directamente aparto de mi circulo al que no los quiere con pasión desde el minuto uno. Si no les hacen caso los deshecho como amistad e incluso como familia. Mi familia está de puertas para dentro y, como mucho, a todo aquellos a los que hemos alegrado la vida desde que llegamos con nuestras dos perlas negras.
son tantos los dolores merce,verdad?antes,durante,después...coño si somos madres,y padres,sómos la caña
ResponderEliminarbikiños
pau
Hola Merce, soy Susan, nunca te he escrito pero siempre te he leído, hoy tenía que escribirte al leer esta entrada, porque has definido como si yo misma lo hubiera escrito mis sentimientos. Nadie como nosotros sabe qué es esto, hay que vivirlo, para quien no lo vive no es consciente de la magnitud de todo esto. Un beso fuerte y ánimo.
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