Ayer me enteré que se había muerto Vicente Ferrer. La verdad es que siendo sincera se poco de su trayectoria pero si que conozco lo principal: su trabajo y ayuda en la India.
Como digo en el título yo lo llamaría directamente SAN Vicente Ferrer.
Él junto con tantas y tantas personas son Santos en Vida. LLenan su entorno de milagros. Su vida en sí es un milagro.
A mí me merecen un respeto enorme todas estas personas que entregan su vida a los demás, da igual si les mueve su fe en Dios o simplemente su amor a la humanidad, a los mas pobres, a los mas favorecidos...
Me dan mucha envidia, son capaces de amar infinitamente, aun viviendo y conviviendo con la miseria más absoluta, con la guerra, con el hambre, con la violencia...; saben vivir felices ayudando a los demás; y estoy segura que reciben tanto o más de lo que dan.
Es un amor tan desinteresado que solo nace en estos lugares machacados hasta el infinito.
Sentirlo como lo siento y mirar a mi alrededor y ver que tenemos todo y aún así no somos felices; hay momentos en los me duele, me siento triste y pobre, muy pobre.
Algo no funciona como debería, aunque ,gracias a Dios, todavía queda mucha gente (mucha mas de la que nos creemos), que tienen la suerte de encontrar un camino tan maravilloso para vivir su vida.
Desde África por vocación
Hace 2 meses
La verdad que estoy de acuerdo contigo y que cada vez es mas difícil encontrar a gente con ese gran corazón
ResponderEliminarPues sí, tienes toda la razón.
ResponderEliminarQue descanse en paz, seguro que lo hará después de haber vivido todo lo que ha vivido y haber conseguido tanto por los indios más pobres.