Tengo que decirlo: ¡Me encanta!
Me hago la dura cuando llora si no me ve, cuando vuelvo de trabajar y ya no me deja ni a sol ni a sombra, cuando llega alguien nuevo y me señala con el dedo y dice "mamá"...; pero he de reconocer que me vuelve loca.
Cuando llegamos con ella la gente se maravillaba de lo simpática que era porque se iba con todo el mundo, y yo aguantaba el tirón; pero en el fondo estaba deseando que llegara el día que me reconociese como madre, como la persona que más la quería en el mundo (con el permiso del papá), como los brazos que nunca la iban a dejar caer, como la sombra que siempre la acompañaría en su vida...
Poco a poco el día va llegando y es entonces cuando te das cuenta de que el proceso de adopción no termina cuando abrazas por primera vez a tu hija, sino que realmente ese primer abrazo es el comienzo de la "Gran aventura".
Hoy nueve meses después de achucharla por primera vez puedo decir orgullosa que nuestra hija tiene mamitis (y también papitis). Aunque no es una nena "ñoña" y le gusta estar con la familia cercana, cuando algo no le "cuadra" (lugares nuevos, gente desconocida, si se hace daño...) nos busca a su padre y a mí.
Es en esos momentos cuando te das cuenta que ella poquito a poco también nos está adoptando.
Desde África por vocación
Hace 2 meses
Genial Merce!!!!
ResponderEliminarFELICIDADES por esta nueva aventura. Qué va a ser tarde, es tempranísimo, la de años que te quedan por escribir, jeje. Bienvenida al mundo bloguero!!! Ay, me encanta tenerte por aquí, ahora ,mismo te engancho a mi blog ;-)
Un besote
Bego
Merce, me encanta leerte, me emociona (ya sabes que soy de lagrimita facil) y me siento parte de vuestra vida.. como no. Tanto hemos pasado juntas y tanto nos queda por pasar. Animo , que no se de donde sacas el tiempo...
ResponderEliminarMaica
PD. Besos a mi gordi
Que precioso! =)
ResponderEliminarSé que lo escribiste hace meses, pero hoy recién llegué a tu blog y es muy re lindo ver como el amor mueve todo y más.